Después de meses sin siquiera entrar a “Gente con swing”, volví. Fue gracias a un amigo al que leí. Me dieron ganas de escribir a mí también.
Cuando entré, vi que algunos habían dejado por ahí escrito que les daba lástima mi ausencia. Más ganas de escribir.
Salí una hora a la calle para hacer trámites y me senté por primera vez en mucho tiempo a tomar un café, fumar un cigarrillo y ver la gente pasar. Y me puse a pensar en la cantidad de cosas en las que uno puede pensar. Más ganas de escribir.
Empecé a recordar la razón por la cual había dejado de postear. Final de la carrera, trabajo cansador, algunas volteretas. Todas giladas me parecieron. Más ganas de escribir.
Justo empecé a leer más últimamente, También había dejado de lado ese hábito debido a todas las giladas anteriores. Y leer también te incita a querer plasmar lo propio. Más ganas de escribir.
Redescubrí la música de Jorge Drexler, que me gusta para pensar y repensar; en Buenos Aires empezó el frío; volví de un viaje increíble, el mejor de mi corta vida; tengo varios planteos dando vuelta en la cabeza. Todas buenas razones para tener más ganas de escribir.
No hay nada más que decir. La vuelta de Merlina. Ojalá me reciba la misma gente con swing de siempre.
lunes, 1 de junio de 2009
sábado, 6 de septiembre de 2008
Cucharita
Llueve y vos te quedaste allá. Yo me vine para acá aunque llueva. Te extraño más que nunca porque llueve. Te quiero más que siempre porque llora el cielo. Pienso más en vos porque el cielo está gris. Sonrío como siempre, porque las gotas son gordas. Escucho tu música porque la trae el agua. Y aunque vos estés allá, y yo esté acá, nos vamos a ver. Me acuesto a dormir la siesta porque llueve, y quizá nos veamos. Quizá nos encontremos en mi sueño. Nos vemos ahí, llueve, y hacemos cucharita. Y sigue lloviendo.
“Llueve y no parece que vaya a parar” (Jorge Drexler)
“Llueve y no parece que vaya a parar” (Jorge Drexler)
martes, 2 de septiembre de 2008
Mayoría de edad
El 1 de septiembre es un día fácil de recordar como cumpleaños de alguien: porque es el primer día del mes y porque septiembre es un mes de nombre largo, qué se yo. Siempre me pareció eso porque mucha gente recuerda fácilmente mi aniversario feliz.
Pero el lunes pasado sentí más que eso. Me llegaron mensajes de texto de gente que no sabía que iba a acordarse de mí. Desde las 12 de la noche y durante todo el día, me llamaron, me mailearon y me textearon muchas muchas personas. Viejos amigos y nuevos amigos.
La tecnología también ayudó, claro. Un mail o un aviso en la cartelera del canal, un recordatorio en facebook o una sopladita de alguien que comenta, y ya está: recibía otro beso de felicitado.
Pero sentí algo. Sentí que tengo mucha gente linda alrededor. Gente que me aprecia. Gente a la que le gusta cursar conmigo, como los teanos. Gente que me extraña y se aparece en la gran ciudad, como mamá y Sami, que viajaron 1200 kilómetros para festejar conmigo. Gente que no se olvida de los lazos sanguíneos, como mi abuela y su descendencia de nietos, todos presentes. Gente como la del trabajo, que la conozco hace poco pero que se acercó a saludar con abrazos fuertes incluidos. Gente de por mis pagos, que no dejó de mandarme su cariño desde el sur.
No es que no supiera que hay gente que me quiere. Pero me sentí especial. Como que las personas que me rodean disfrutan también de estar cerca mío. Y fui muy feliz. Con torta, festejos y departamento repleto.
Ahora, con 21, hay otras responsabilidades, por supuesto. Pero yo creo, que si llegan como está llegando todo, vienen bien.
Para adelante Merlina, ya sos mayor de edad.
Pero el lunes pasado sentí más que eso. Me llegaron mensajes de texto de gente que no sabía que iba a acordarse de mí. Desde las 12 de la noche y durante todo el día, me llamaron, me mailearon y me textearon muchas muchas personas. Viejos amigos y nuevos amigos.
La tecnología también ayudó, claro. Un mail o un aviso en la cartelera del canal, un recordatorio en facebook o una sopladita de alguien que comenta, y ya está: recibía otro beso de felicitado.
Pero sentí algo. Sentí que tengo mucha gente linda alrededor. Gente que me aprecia. Gente a la que le gusta cursar conmigo, como los teanos. Gente que me extraña y se aparece en la gran ciudad, como mamá y Sami, que viajaron 1200 kilómetros para festejar conmigo. Gente que no se olvida de los lazos sanguíneos, como mi abuela y su descendencia de nietos, todos presentes. Gente como la del trabajo, que la conozco hace poco pero que se acercó a saludar con abrazos fuertes incluidos. Gente de por mis pagos, que no dejó de mandarme su cariño desde el sur.
No es que no supiera que hay gente que me quiere. Pero me sentí especial. Como que las personas que me rodean disfrutan también de estar cerca mío. Y fui muy feliz. Con torta, festejos y departamento repleto.
Ahora, con 21, hay otras responsabilidades, por supuesto. Pero yo creo, que si llegan como está llegando todo, vienen bien.
Para adelante Merlina, ya sos mayor de edad.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Franco
Me encanta tener franco durante la semana y que justo ese día esté nublado y por llover. Me encanta tomar café en pijama y mirar series norteamericanas. Me encanta esperar ese mensajito en el celular y ponerme nerviosa cada vez que suena. Me gusta que para la gente sea miércoles y para mí domingo. Disfruto de escuchar música a todo volumen y hablarle a mis plantas. Me gusta hacer llamados a larga distancia y ponerme al día con la gente que extraño. Y mirar la lluvia por la ventana, y servirme otro café, y seguir pensando en vos por el resto del día. Eso sí que es un franco bien aprovechado.
jueves, 7 de agosto de 2008
Mierda

Te odio hijo de puta. Y ahí, muriéndote en vivo y en directo, no me diste ni un poco de lástima. Tan forro, garca y mala persona. Tan mentiroso, manipulador y calculador. Represor. Violador. Mierda.
Treinta años después de tus macanas, déspota, no te bancas que la gente te diga lo que piensa en la cara. Que te la escupa con tu propia mierda. Te cagas, porque después de todos sos solo un cagón, y montas un teatro. Se te para el corazón porque la sociedad ya sabe la verdad. No existe clase de persona para calificarte, porque sos solo animal.
Ojalá tu familia de desilusione y se caiga a pedazos. Como las familias que vos mataste, asesino.
Sos criminal y de los malos. De los que disfrutan, de los que roban plata y roban almas, y quitan vidas.
Así que a mí no me vengas con el jueguito del respirador en frente a cámara. Porque el juicio oral te lo comés igual, porquería. Y sino, derecho a la tumba. Te odio, mierda.
Cárcel común al genocida Antonio Bussi.
Treinta años después de tus macanas, déspota, no te bancas que la gente te diga lo que piensa en la cara. Que te la escupa con tu propia mierda. Te cagas, porque después de todos sos solo un cagón, y montas un teatro. Se te para el corazón porque la sociedad ya sabe la verdad. No existe clase de persona para calificarte, porque sos solo animal.
Ojalá tu familia de desilusione y se caiga a pedazos. Como las familias que vos mataste, asesino.
Sos criminal y de los malos. De los que disfrutan, de los que roban plata y roban almas, y quitan vidas.
Así que a mí no me vengas con el jueguito del respirador en frente a cámara. Porque el juicio oral te lo comés igual, porquería. Y sino, derecho a la tumba. Te odio, mierda.
Cárcel común al genocida Antonio Bussi.
sábado, 26 de julio de 2008
Pipi Mediaslargas

Pipi Longstocking tenía piernas largas.
Vos sos alta y flaca.
Pipi tenía pecas y sonreía mucho
Vos sos pecosa y simpática.
Pipi usaba dos colitas.
Vos fuiste toda la vida al colegio con dos trenzas.
Pipi tenía de amigos hasta un mono y un caballo.
Vos estás rodeada de gente linda.
Pipi tenía fuerza como Hércules.
Vos tenés un corazón con fuerza.
Te adoro con el alma Pipi.
Para mi hermana Camila.
Vos sos alta y flaca.
Pipi tenía pecas y sonreía mucho
Vos sos pecosa y simpática.
Pipi usaba dos colitas.
Vos fuiste toda la vida al colegio con dos trenzas.
Pipi tenía de amigos hasta un mono y un caballo.
Vos estás rodeada de gente linda.
Pipi tenía fuerza como Hércules.
Vos tenés un corazón con fuerza.
Te adoro con el alma Pipi.
Para mi hermana Camila.
sábado, 19 de julio de 2008
El que se va sin que lo echen…
…vuelve sin que lo llamen.
Aunque durante la ausencia hayan pasado cosas como el “no” de Julio César Cleto Cobos a las retenciones del oficialismo; la fractura del peronismo; miles de japoneses muertos en un terremoto, hallazgos de la aduana de millones de pesos en contrabando de productos truchos; cadena perpetua a Poblete por el asesinato de Carlos Fuentealba, se cumplieran 14 años del atentado a la AMIA; Juan Martín Del Potro haya ganado su primer ATP; Juan Cruz Migliore perdiera su vida en una cancha de rugby; reabrieran y cerraran de nuevo viejas causas judiciales; violaran decenas de chicas como si nada; desaparecieran nuevos turistas en el país; la euforia de Agustín Rossi en Diputados en la media sanción a la resolución 125; la cara de orto de Miguel Ángel Pichetto ante el voto traidor del radical; las idas y vueltas del Barcelona para ceder a Messi para Beijing; el embarazo de Giannina Maradona; la estatización de Aerolíneas Argentinas; una toma más al Colegio Nacional Buenos Aires; LaLola ganó el Martín Fierro de Oro; liberaron a Ingrid Betancourt; Ingrid y Clara Rojas se pelearon; Racing casi pasara a la B, Racing quedara en primera, Racing en huelga; hubiera circo de carpas frente al Congreso; el INDEC volviera a dar números falsos; Guillermo Moreno usara de patovica a “Acero” Cali; mataran a balazos a vaya uno saber quién esta vez; se cumpliera otro aniversario de los asesinatos de Kostecki y Santillán; siguieran yéndose parejas de Bailando por un Sueño; se rompiera el glaciar Perito Moreno en pleno invierno; aumentaran las prepagas de nuevo; muriera Alejandro Puccio; nos enteraramos que viene Luis Miguel (de nuevo) al país; Carla Bruni sacara otro disco; hubiera más robos diarios; rutas cortadas por niebla; la bolsa de Tokio operara con pérdidas; hubiera paro de subtes; y tantas otras cosas más en casi un mes.
Todo bastante típico en este mundo de locos. Casi como si ni me hubiera ido.
Aunque durante la ausencia hayan pasado cosas como el “no” de Julio César Cleto Cobos a las retenciones del oficialismo; la fractura del peronismo; miles de japoneses muertos en un terremoto, hallazgos de la aduana de millones de pesos en contrabando de productos truchos; cadena perpetua a Poblete por el asesinato de Carlos Fuentealba, se cumplieran 14 años del atentado a la AMIA; Juan Martín Del Potro haya ganado su primer ATP; Juan Cruz Migliore perdiera su vida en una cancha de rugby; reabrieran y cerraran de nuevo viejas causas judiciales; violaran decenas de chicas como si nada; desaparecieran nuevos turistas en el país; la euforia de Agustín Rossi en Diputados en la media sanción a la resolución 125; la cara de orto de Miguel Ángel Pichetto ante el voto traidor del radical; las idas y vueltas del Barcelona para ceder a Messi para Beijing; el embarazo de Giannina Maradona; la estatización de Aerolíneas Argentinas; una toma más al Colegio Nacional Buenos Aires; LaLola ganó el Martín Fierro de Oro; liberaron a Ingrid Betancourt; Ingrid y Clara Rojas se pelearon; Racing casi pasara a la B, Racing quedara en primera, Racing en huelga; hubiera circo de carpas frente al Congreso; el INDEC volviera a dar números falsos; Guillermo Moreno usara de patovica a “Acero” Cali; mataran a balazos a vaya uno saber quién esta vez; se cumpliera otro aniversario de los asesinatos de Kostecki y Santillán; siguieran yéndose parejas de Bailando por un Sueño; se rompiera el glaciar Perito Moreno en pleno invierno; aumentaran las prepagas de nuevo; muriera Alejandro Puccio; nos enteraramos que viene Luis Miguel (de nuevo) al país; Carla Bruni sacara otro disco; hubiera más robos diarios; rutas cortadas por niebla; la bolsa de Tokio operara con pérdidas; hubiera paro de subtes; y tantas otras cosas más en casi un mes.
Todo bastante típico en este mundo de locos. Casi como si ni me hubiera ido.
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